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Lindsay Rangel

Los Estados Financieros como soporte de Análisis

Febrero 18, 2019

Escrito por: Jeniffer Quintero

Hacer un análisis es llegar a tener cierta información de la cual se obtiene una idea de lo que debería ser la situación ideal, y luego confrontarla con la que se determina a través de la que se obtiene de una realidad, para poder establecer las conformidades y diferencias que se den entre ellas.

De esto surgirá un diagnóstico, que debería marcar el inicio de una evaluación que lleve a plantear las causas de los problemas que tal situación genera, separándolo de los síntomas y los efectos, que son parte del problema, pero que su extinción puede contribuir en algo a su solución, pero no puede solucionar el problema. En algunos casos, no se puede llegar más que a minimizar los efectos negativos que ocasionan, sin poder eliminarlos por completo.

Los análisis pueden ser de diferentes naturaleza, y cuando se está tratando de analizar los asuntos financieros de una empresa, relacionados con el manejo de los recursos económicos; con la eficiencia de su manejo; con los resultados que los mismos generen; con la disponibilidad para invertir, para cancelar obligaciones, para distribuir utilidades, o cualquier otro aspecto de tipo monetario, se estaría refiriendo a un análisis financiero. (Muñoz & Ibáñaez, 2017)

Analizar las finanzas es una actividad prioritaria de los administradores de las empresas, que tienen que rendir cuentas a los propietarios de la empresa, quienes han confiado en su capacidad profesional, con la finalidad de obtener réditos de esa inversión que han realizado en la empresa.

Los propietarios de las empresas esperan que los ahorros invertidos sean manejados con eficiencia, prudencia, control, y conscientes del riesgo que el negocio tiene implícito, esperar una mayor o menor rentabilidad de esa inversión. (Escribano & A, 2014)

Ellos, aspiran al máximo rendimiento posible. Por ello, los inversionistas buscan entre las varias alternativas posibles que pudieran identificar, aquella que les genere la mayor utilidad, y que esté en proporción del riesgo que tal inversión implica.

No es menos cierto, que no hay empresa sin riesgo, y lo que las hace diferente son los mayores o menos riesgos que estas representen, dada su naturaleza, la competencia, la situación económica del país, la capacidad adquisitiva de los consumidores, las estrategias que la administración implemente para posicionarse en el mercado, y en fin, cada empresa en su objetivo, en sus metas, en su lugar y espacio, es una y particular.

Para establecer lo que las empresas tienen, la forma como fueron financiadas esas inversiones, los movimientos que esos recursos tienen a través de las actividades de la empresa y los resultados que se van generando de los mismos, deben evidenciarse a través de una información que está contenida en sus estados financieros. (Muñoz & Ibáñaez, 2017)

Los estados de situación financiera, tradicionalmente conocidos como balance general, es un estado que muestra la forma como están distribuidas sus inversiones, representadas en sus activos, los cuales pueden estar bien invertidos, como también pueden adolecer de deficiencias, como son el destinar recursos a activos improductivos, que absorben dinero, sin que estas inversiones contribuyan a generar riqueza, la misma que se logra a través de la rotación de estas inversiones.

Por otra parte, esas inversiones requirieron de un financiamiento, el cual pudo provenir tanto de los aportes de los inversionistas dueños de la empresa, como de terceros, a través de créditos bancarios, créditos de proveedores, servicios por cancelar, obligaciones pendientes con el fisco, provisiones para pagos a los empleados, y otras fuentes más de recursos, que sirven a la empresa para financiar sus activos.

Existen otros tantos estados financieros, que muestran por ejemplo, los movimientos de efectivo que se generan en la empresa, registrando los ingresos y egresos de efectivo en el momento en que se realizan tales transacciones. A diferencia del estado de resultado que muestra las ventas cuando se realizan, registrándose las mismas como tales, sin que se considere si efectivamente se cancelaron o quedaron como deudas pendientes de recuperar. (Héctor, 2017)

Además, existen otros estados como el de origen y aplicación de fondos, que muestran las variaciones que han experimentado los valores de los estados financieros al término de dos ejercicios económicos, y que establecen el origen de los fondos y sus usos, los cuales deben concordar.

La información que presentan los estados financieros establecen la forma como ha evolucionado la empresa a través del tiempo, desde diferentes perspectivas, y son las que permitirán analizar si estos cambios en valores entre una fecha y otra en el caso del estado de situación financiera, o entre un período y otro, si fuese el estado de resultados, muestran una gestión eficiente y eficaz.

Incrementando  la productividad de la inversión, logrando mejores rendimientos de la inversión realizada, o si, por lo contrario, dan elementos de juicio para establecer que se ha fallado en las decisiones, que no se están logrando los resultados esperados, que se ha disminuido en la rentabilidad que está generando la empresa, inclusive, que se está llegando a una situación insostenible de seguir operando, en casos extremos. (John & otros, 2016)

Entonces, para hacer el análisis de la empresa, el analista deberá utilizar como soporte a los estados financieros, que son los que le permitirán diagnosticar la evolución que ha tenido la empresa a través de los años.

Sin embargo, hay que tener presente que la información que proporcionan los estados financieros no muestra la totalidad de la situación de la empresa, pues existen aspectos que no son cuantitativos, sino más bien cualitativos, que también influyen en cómo se encuentra la empresa. Por ejemplo, el ambiente laboral que se respire en la misma, será un factor que ayuda o perjudica a los resultados que se puedan obtener. Un ambiente agradable, con el trato adecuado entre el personal, da como resultado una mejor predisposición a lograr mejores resultados.

La imagen que la empresa proyecte, la aceptación que tenga en el mercado, estos aspectos no se miden en los estados financieros, pero de alguna manera se reflejarán en los resultados que logre la empresa. Para ello, deberá cuidar y mantener el capital de operaciones necesarios para que la empresa pueda funcionar, tener la liquidez adecuada, que será la que brinde la oportunidad de cumplir a tiempo con todas sus deudas.

Llevar un equilibrio adecuado en la forma como se financia la empresa, pues si bien el endeudamiento puede ser un factor importante en el desarrollo de la misma, este lo será en tanto  y en cuanto, los recursos obtenidos de terceros generen mayores utilidades a las que cueste ese dinero. (Palomares, 2015)

Dineros ociosos, cuentas por cobrar que no se tiene la menor esperanza de recuperar, inventarios que no se podrán vender por diversos motivos, como el pasar de moda, el estar averiado, la obsolescencia, y cualquier otro bien o derecho que se registre en el activo corriente y que lo único que genera es tener un valor mayor de éste, inflando los activos, deberían ser depurados.

En las cuentas de propiedad, planta y equipo, también deben analizarse si todas esas inversiones son las que requiere la empresa para su normal funcionamiento, caso contrario, es preferible que se los venda, o si no se puede obtener un valor monetario del mismo, donarlo o realizarlo como chatarra, porque además de inflar los valores del activo, estaría ocupando espacio y atención, por lo que es conveniente depurar el valor de estos activos. (Palomares, 2015)

El financiamiento de terceros es necesario en la mayoría de los casos, porque generalmente el inversionista requiere de mayor capital que el que tiene disponible para completar las necesidades de recursos que serían suficientes para desarrollar una empresa sin apuros económicos, con independencia financiera.

La habilidad de la administración para gestionar y negociar créditos adecuados, será la clave para que con los recursos de terceros se logren resultados positivos, como sería, que ellos generen el efectivo para cancelar capital e intereses y además, una utilidad para el  negocio, en otras palabras, que de las aplicaciones de esos dineros se obtenga su recuperación, el costo que significa su uso como serían los intereses que deban pagarse, y una utilidad adicional para la empresa. (Escribano & A, 2014)

Es a través del estado de situación financiera que se podrá establecer la cantidad que se ha destinado a la inversión y que está contenida en los diferentes activos, así como las obligaciones pendientes, contraídas tanto en la adquisición de bienes y servicios, en los créditos bancarios, en las provisiones para cumplir oportunamente los beneficios sociales, el pago de la participación a empleados y las obligaciones tributarias, entre otros.

Los recursos que aportaron los inversionistas para instalar la empresa, así como los aportes futuros que ellos realicen, más aquellos recursos que se han ido obteniendo a través del tiempo por propia generación en las actividades del negocio, más alguna donación o el efecto de valuaciones de activos, se verán reflejados en las cuentas del patrimonio. (John & otros, 2016)

Por consiguiente, la información que proporcionan los estados de situación financiera de la empresa servirán de soporte para establecer si los criterios que deban manejarse en los requerimientos de inversión, en el adecuado financiamiento de la empresa, tanto con recursos propios como ajenos, y la evolución que van experimentando el patrimonio de la empresa, son los planificados y esperados por sus accionistas o propietarios.

En cuanto a las actividades operativas de la empresa, siempre el obtener las mayores ventas posibles será el objetivo principal, para lo cual deben tomarse las medidas adecuadas, basadas en las estrategias de comercialización que se planifiquen. En cada venta se irá obteniendo una utilidad, y es el cúmulo de ventas el que hará que sumen utilidades, para lograr un total atractivo, que satisfaga las expectativas, que cumpla con las metas trazadas. (John & otros, 2016)

Tratándose de empresas industriales, hay que obtener los mejores indicadores de productividad, esto es, los rangos más altos en lo que se refiere a la producción en relación a los diferentes recursos que se utilicen en su fabricación. La optimización del uso de las materias primas y materiales, evitando desperdicios y la necesidad de volver a procesar para corregir errores. (Palomares, 2015)

En los estados de resultados se determinará la evolución que todos sus costos y gastos va teniendo a través de los diferentes períodos, así como la productividad que de los recursos se va obteniendo, por lo que este estado financiero es un buen soporte para realizar el análisis.

Algunas empresas, tratando de optimizar el uso de los recursos logran otros ingresos adicionales, como son los intereses generados en inversiones de usos que no se están ocupando en las operaciones de la empresa, o en las utilidades obtenidas de otras empresas relacionadas en que son parte de su accionariado, o en las ventas de algún bien de propiedad, planta y equipo, que se da de baja, y que se logra negociar a un valor mayor al que consta en sus libros contables, generando una utilidad adicional. Estos recursos también contribuirán a mejorar los resultados de la gestión administrativa de la empresa. (Escribano & A, 2014)

El estado de origen y aplicación de fondos, si bien depende de dos estados financieros, y que los datos que muestran éstos son los de dos instantes diferentes en el tiempo, mientras que durante todo los días transcurridos entre ellos, se han realizado muchas operaciones, variando constantemente los valores de sus respectivas cuentas, lo cual no se muestra en el total alcanzado en la fecha de cierre del balance, sin embargo, ayuda a comprender cómo la gestión de la administración tomó decisiones para aumentar o disminuir los recursos asignados a determinada cuenta, y que su efecto lógicamente será, que de unos se han obtenido recursos que han sido usados en otra y otras cuentas.

Estos cambios determinan ciertas decisiones tomadas por la administración, y serán un soporte para el análisis de la empresa entonces, utilizando como soporte a los estados financieros de una empresa, se podrá realizar el análisis de la misma, desde diferentes aspectos, a través de la evolución que han tenido los valores de las diferentes cuentas.

Si se desea conocer la liquidez que tuvo la empresa y su capacidad de cumplir con las obligaciones pendientes, se procederá con determinar la relación que ha existido entre los valores disponibles en sus activos corrientes y el que registra los pasivos corrientes, con lo cual se establece su capacidad de pago. (Muñoz & Ibáñaez, 2017)

Los costos y gastos que ha experimentado en los diferentes períodos, también podrán ser comparados y analizados, no sólo como variaciones en valores absolutos y porcentajes, sino además, y lo que  es más importante, en el porcentaje que éstos representan respecto al total de las ventas realizadas, para establecer si se ha optimizado el uso de los recursos, o se están utilizando más que antes, lo cual llevará a analizar y establecer las posibles causas que han generado estos desfases, y con ello, plantear estrategias para buscar soluciones que ayuden a restablecer los porcentajes de períodos anteriores, y si es posible mejorarlos.

Los inversionistas, con raras excepciones, emprenden en negocios que sean lucrativos para ellos. Esto los lleva a identificar alternativas que proyecten utilidades atractivas a sus intereses particulares, siempre y cuando se enmarquen dentro de riesgos que ellos estarían dispuesto a asumir. (Muñoz & Ibáñaez, 2017)

Las rentabilidades que generen se podrán analizar de diferentes maneras. Una forma es relacionando el valor de las utilidades con el monto de las ventas. Siempre será conveniente que se dé un margen adecuado, que no ponga en peligro de pérdida a la empresa, lo cual se daría en caso que sea valores muy pequeños relativamente, o que represente un porcentaje mínimo.

Las utilidades también podrán ser analizadas a través de los recursos invertidos en la empresa. Una forma es relacionarlos con las inversiones totales, para determinar cuál es la rentabilidad que se está logrando con esos activos. Mientras más alta, más atractiva resulta la inversión. (Héctor, 2017)

Aparte de estos aspectos relacionados con la liquidez y la rentabilidad de la empresa, existen otros aspectos que también podrían medir la gestión que realiza la administración, y el resultado de las decisiones y políticas que hayan establecido para su manejo. Entre estos tenemos, las políticas de endeudamiento, el porcentaje de recursos de terceros en el financiamiento de la empresa, las políticas de concesión de crédito

Así, mediante el estado de situación financiera se puede determinar el grado de endeudamiento que tenga la empresa en los diferentes años que se analicen, y que pueden establecer la evolución que van experimentando los recursos propios en el financiamiento de la empresa. (Palomares, 2015)

Todo el análisis que se realice de la empresa, tendrá su soporte en los estados financieros que se utilicen para el efecto, que no solo pueden ser históricos, sino actuales, e inclusive podrían ser estados financieros proyectados, que en todo caso aportan con criterios de evaluación sobre la salud financiera de la empresa, diagnosticando las debilidades y limitaciones que se tengan, para plantear soluciones que lleven a mejorar la situación, obtener mejores resultados, y sobre todo, plantearse estrategias que permitan un mejor desempeño de la misma.

De no ser por los estados financieros, muy difícilmente podría establecerse mediante un análisis, cuáles son las fortalezas de la empresa, cuáles sus debilidades, y llegar a tomar decisiones acertadas para una mejor gestión de su administración.